¡El kiwi, el orden y el caos que nos rodea!

Pensando, en el Caprabo

Fue un simple kiwi lo que me dejó pensando en el supermercado en Barcelona (No fue una tesis doctoral ni un problema matemático).

Cuántos kiwis hay en el lugar de las frutas, entre manzanas, peras y… ups… Alguna cebolla. Parece mentira que sean de Nueva Zelanda… ¿Cómo habrán llegado hasta aquí?
Yo no los he traído ni veo cómo los traen, tampoco.
Pero pasa la gente, los coge, los mete en la bolsa, los pesa (Con esta observación singular: No siempre los pesan todos, que hay mucho espabilado que se ahorra un par) y se los llevan, ale, como si nada. No parecen valorar el valor que tienen, valga la redundancia.

-Señores, ¡Que vienen de muy lejos! Si tuviéramos que ir a buscarlos nosotros solitos, lo teníamos claro. ¿Cómo ir a Nueva Zelanda?
Han de traerlos en barco o en avión, no pueden venir de otra forma (Nunca vista ni experimentada)… Y no se pudren en el viaje, ¡Lo que es la vida!
¿Cuántas horas debe tardar en llegar un puñado de kiwis a Barcelona? ¿Unas diez? ¿Ocho? Quizás no es tanto. A saber…
Pero los que vivimos en Barcelona, tenemos más cerca San Sadurní d´Anoia que Nueva Zelanda, por ejemplo. Con esto quiero decir que lo de traer un amasijo de kiwis desde allí no es tan fácil como ir a buscar una botella de cava, por ejemplo, en la tierra del cava, que no es otra que San Sadurní. Ya vale de asumirlo todo como si fuera normal, que es lo que abunda: el kiwi a pie de casa y un largo etc de cosas que usamos con toda tranquilidad (Incluyendo la nevera y la fregona, entre otras)
Hay algunos kiwis que están empaquetados en una bandeja y son mucho más fáciles de llevar: No toca meterlos individualmente en la bolsa de plástico ni buscar el código para pesarlos ni poner la etiqueta con el precio. También esto es fantástico y cómodo y lo han hecho otros por nosotros.
Pues un día me llevé la sorpresa de ver que había un Zespri de regalo en una de ellas, que es otra modalidad más parecida al limón que el otro y mira qué bien.
¡Si hay un kiwi más! Me alegré.
¡Mira los del súper promocionando el Zespri!
No niego que me encantan los regalos y que me fui muy contenta a casa a tomarme la fruta infiltrada con un cierto parecido al limón. Gracias a quien fuera que lo puso ahí.

… Tomar esta fruta por la mañana, en ayunas es muy saludable. Tiene más vitamina c que las naranjas, fijémonos bien en esto. Las naranjas siempre han sido consideradas como la fruta aporte de vitamina C número uno. Y, claro, ¡Qué cantidad de medicamentos que tienen sabor a naranja!
Vamos, ¿Quién no recuerda al mítico “Redoxón”? Una pastilla efervescente que se tomaba con agua. Todo el día por casa rondulando.
¿Qué diferencia debe haber entre aquello y un kiwi? Porque si tomas Kiwi con su vitamina C, a diferentes horas del día, igual que siguiendo las instrucciones de un Redoxón, debería hacer el mismo efecto.
Pues lo prefiero, mira por donde. Resulta más natural.
Y como tenemos mucha suerte de tener frutas al alcance, vale la pena aprovecharlo.
Yo creo que si las pequeñas cosas nos hacen felices vamos bien, porque si el simple hecho de ir a un supermercado a comprar un Kiwi (Que, por cierto, tiene el nombre de un pájaro procedente de la misma región que él) es suficiente para que nos sintamos bien, es que estamos en el buen camino porque las pequeñas cosas importantes. Otras veces tenemos grandes planes y proyectos complicados, pues ya ves. El mundo puede ser muy hostil y complicado y complicarse más puede ser demasiado complicado, justamente.
Mientras observo los kiwis bien ordenados en la bandeja, pienso en el orden y el caos. Me resulta muy curioso que haya orden en el mundo después de todo: Que la gente haga cola en el supermercado para ir a pagar, los coches vayan unos detrás de otros parando según las señales, aunque haya mucho tráfico en la calle. Después de todo circulan y llegan a sus aparcamientos, menos mal. Los aparcamientos también siguen un orden y mira que a veces cuesta y parece imposible aparcar un coche.
Menos mal, pienso. Menos mal que hay orden, armonía y naturaleza. Porque viendo las cosas que pasan en el mundo, en las noticias, por ejemplo, te genera una sensación de desorden tan descomunal que ya no te cuento cuando ves lo que ves en la calle o donde sea.

Quitémonos amarguras. Tomemos algo rico de vez en cuando y saludable. ¡Un buen kiwi y a correr!

Acerca de sandra

¡Me encanta la creatividad!
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Una respuesta a ¡El kiwi, el orden y el caos que nos rodea!

  1. Elena dijo:

    Hola Sandra,hay tantas cosas que vienen de afuera,no solo los kiwis T
    También los mangos y las papayas viene de afuera, me pondré a buscar la precedencia de ambas frutas ya que has despertado en mi, la curiosidad por saber de donde vienen las cosas!
    Saludos




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