La verdadera riqueza!!

¿Usted
qué
entiende
por riqueza?

¡No se lo tomen a mal! Se trata de constatar una normal ignorancia. Se lo planteo como un reto, con mucho respeto y humor.
No podemos negar que vivimos tiempos muy ajetreados, con muchísima sobre información variopinta y bajo valores muy determinados, nos demos cuenta o no de ello. En una ciudad no son iguales que los valores en un pueblo, por ejemplo.
Lean estas dos definiciones de riqueza:
Una: “Conjunto de las cosas que se poseen, especialmente dinero, bienes o cosas valiosas”.
Dos: “Cosa de gran valor”.
Qué consideran que tiene un gran valor en el mercado, por ejemplo, ¿lo que tiene un gran precio? Hay una gran tendencia en la sociedad a valorar lo material y el dinero y desde luego es fuente de muchas envidias y disputas.

Pero el tema a pensar aquí es que una cosa de gran valor es la riqueza natural, que podíamos pensar que no tiene dueño y es anterior a todos nosotros.
Los espacios naturales estaban muchos años antes de que nosotros nos hiciéramos amos de una parte del mundo y aprendiéramos a sacar provecho de todo (minería en las montañas y bajo el suelo, cultivo en campos, canteras, etc., etc.)
Pero miren, ciudadanos, aunque no lo piensen cuando compran lo que sea (por ejemplo, un diario en el kiosko o unos caramelos Halls en el supermercado) dense cuenta de este hecho real:
1-Todo, absolutamente todo, está formado de alguna materia prima natural, aunque la apariencia del objeto o producto difiera de ésta y por varios motivos, uno no sepa distinguirla. Por ejemplo, un pan no es igual que el trigo.
2-La naturaleza nos da de comer a millones de personas. Ninguna otra cosa, aunque de haber hay muchas, sirven más que la comida, en principio para la supervivencia (ni joyas ni grandes coches ni grandes barcos ni nada es más esencial que comer).
¡Así que quizás hay que detenerse a pensar un poco más en lo natural y en el valor del campo si uno quiere saber en qué mundo vive! Es muy curioso lo abstraídos que andamos en otras cosas, como los inventos humanos que nos rodean y las tecnologías.

Los ciudadanos no vemos esa fuente de riqueza más esencial que tenemos (la natural, repito, por mucho que estemos acumulando dinero en el banco) ni la admiramos, globalmente, de tanto en tanto. En parte, quizás no podemos, porque estamos como presos entre bloques de hormigón en una ciudad y cuando vamos por la calle ni nos fijamos en los árboles de las aceras. Pero la riqueza no sólo procede de los servicios y trabajos que realizamos en las ciudades ni mucho menos. Inicialmente viene del campo.
A diferencia, los payeses sí, saben que viven de ello. Qué majos son.

Acerca de sandra

Quién me iba a decir a mi tantas cosas...
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